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Esta extraordinaria pieza única de Christiania Fine Arts reúne la belleza de la naturaleza y la riqueza de una de las devociones marianas más amadas del mundo. La imagen de la Virgen de Guadalupe ha sido cuidadosamente pintada a mano sobre una lámina de ágata natural y engastada en plata 950, creando una joya irrepetible, donde cada veta, color y forma de la piedra hacen de ella una obra singular. Mide 4 x 4,5 cms.
La Virgen de Guadalupe se apareció en 1531 a San Juan Diego en el cerro del Tepeyac, en México, dejando impresa milagrosamente su imagen sobre la tilma del humilde indígena. Desde entonces, se ha convertido en Madre y Patrona de América, signo de consuelo, unidad y esperanza para millones de personas.
Su imagen está llena de símbolos: el manto azul verdoso que revela su dignidad celestial, las estrellas que evocan el cielo, el sol que la rodea, la luna bajo sus pies y el ángel que la sostiene, mostrando que ella conduce siempre hacia su Hijo Jesucristo. Su rostro sereno expresa una ternura maternal que continúa tocando corazones casi cinco siglos después de su aparición.
El ágata, apreciada desde la antigüedad por sus delicadas transparencias y formaciones naturales, aporta profundidad y luminosidad a la pintura, permitiendo que cada detalle de la Virgen resplandezca de manera especial. Santa Hildegarda de Bingen valoraba las piedras creadas por Dios como signos de la armonía y belleza presentes en la creación, invitándonos a elevar la mirada hacia el Creador.
Más que una joya, esta pieza es una pequeña obra de arte devocional que une fe, tradición y belleza. Una invitación a llevar cerca del corazón a la Madre de Guadalupe, cuya presencia sigue recordándonos que somos profundamente amados y acompañados por el cielo.