Pulsera esclava Santa Hildegarda y San Charbel – Plata 950 | 4 × 6 cm de diámetro

$320.000 ( $380.000 )

Una joya devocional singular y llena de significado, que reúne en una misma pieza a Santa Hildegarda de Bingen y San Charbel Makhlouf, dos grandes figuras de la espiritualidad cristiana unidas por una profunda confianza en Dios y una particular vinculación con el cuidado integral de la persona.

Esta pulsera tipo esclava, realizada en plata 950, incorpora una delicada medalla ovalada de doble faz con miniaturas pintadas completamente a mano sobre nácar. Su pequeño formato contrasta maravillosamente con la precisión de las pinturas, convirtiéndola en una verdadera obra de arte en miniatura.

En una de sus caras encontramos a Santa Hildegarda de Bingen, abadesa benedictina alemana del siglo XII, mística, escritora, compositora y estudiosa de la naturaleza. Proclamada Doctora de la Iglesia, comprendía al ser humano desde una mirada profundamente cristiana en la que cuerpo, alma, creación y vida espiritual forman parte de una misma armonía querida por Dios. Su legado continúa despertando especial interés por sus escritos sobre la naturaleza, la alimentación y el cuidado de la persona.

En el reverso aparece San Charbel Makhlouf, monje y ermitaño maronita del Líbano, reconocido por su vida de silencio, oración, penitencia y profunda unión con Cristo. Su devoción se ha extendido por todo el mundo y numerosos fieles recurren a su intercesión, especialmente en momentos de enfermedad, sufrimiento y necesidad de sanación física y espiritual.

Juntos, Santa Hildegarda y San Charbel hacen de esta pulsera una pieza especialmente simbólica: una invitación a vivir buscando la armonía del cuerpo y del espíritu, la oración, la confianza y el abandono en Dios.

Su diseño de esclava permite llevarla cómodamente todos los días, convirtiéndola en una joya de fe discreta pero llena de carácter.

Características: pulsera esclava · Santa Hildegarda de Bingen y San Charbel · plata 950 · medalla doble faz · miniaturas pintadas a mano sobre nácar · 4 × 6 cm de diámetro.

Una joya excepcional que une arte, belleza y espiritualidad para llevar la fe siempre cerca.